El Banco Mundial redujo el pronóstico de crecimiento para todo el mundo.

El Banco Mundial, que no actualizaba sus pronósticos de crecimiento desde junio de 2022, previó este martes que la economía colombiana solo crecerá 1,3% este año, reduciendo su estimación 1,9 puntos.

Es de tener en cuenta que la previsión de crecimiento para el año pasado es de 8%, según la misma fuente, dato que se confirmará el 15 de febrero, cuando el Dane presente el PIB nacional. La buena noticia es que para 2024, la economía del país se recuperaría al 2,8%, de acuerdo a estas estimaciones.

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El Banco Mundial también prevé que la economía del mundo crecerá 1,7% este año y 2,7% en 2024, motivada principalmente por la alta inflación y las elevadas tasas de interés que están desacelerando el crecimiento económico y provocando la reducción en la inversión, una crítica situación a la que se suma la invasión rusa a Ucrania.

Debido a estas frágiles condiciones, cualquier nuevo desarrollo inesperado, como una inflación más alta, mayores aumentos en la tasa de interés o las crecientes tensiones geopolíticas, podrían empujar a la economía mundial a la recesión, se lee en último informe de perspectivas económicas globales.

Se estima que el crecimiento de las economías avanzadas se desacelerará de 2,5% del año pasado a 0,5 % en 2023. Mientras que el ingreso per cápita de los mercados emergentes y las economías en desarrollo se situará en 2,8% en promedio, un punto porcentual menos a lo presentado entre 2010 y 2019. Lo que refleja “una demanda externa significativamente más débil agravada por la alta inflación, la depreciación de la moneda, las condiciones de financiamiento más restrictivas y otros vientos en contra internos”.

La región

La entidad prevé que en América Latina y el Caribe el crecimiento disminuya a 1,3% este año para luego recuperarse en 2024 hasta 2,4%. “Esta desaceleración refleja tanto los esfuerzos de las autoridades monetarias por controlar la inflación como los efectos secundarios de un panorama mundial poco auspicioso. Se prevé que con el crecimiento algo lento de Estados Unidos y China se reduzca la demanda de exportaciones, mientras que el aumento de las tasas de interés estadounidenses probablemente implique que las condiciones financieras seguirán siendo restrictivas”, detalla el informe.

Este año solo el PIB de Chile y Haití terminarían en terreno negativo en la región, cayendo 1,1% el del país caribeño. La economía de Brasil crecería 0,8%, ya que las altas tasas de interés frenarían las inversiones y el crecimiento de la exportaciones se desaceleraría. Y la actividad de México se expandirá 0,9%, por las condiciones monetarias restrictivas, la inflación persistentemente alta y la merma en las exportaciones.

En Argentina el aumento sería de 2%, ya que la inflación “obstaculizará” la actividad económica. En Perú, “la fuerte incertidumbre normativa y la disminución de los precios de los metales frenarán el crecimiento”, que sería de 2,6% en 2023, y en Uruguay el PIB subiría una décima más.

“Los países emergentes y en desarrollo se enfrentan a un período de varios años de crecimiento lento impulsado por una pesada carga de la deuda y escasas inversiones; al mismo tiempo, el capital mundial es absorbido por las economías avanzadas que enfrentan niveles de deuda pública extremadamente altos y tasas de interés crecientes. El bajo nivel de crecimiento y de inversión empresarial agravará los retrocesos en materia de educación, salud, pobreza e infraestructura, que ya son devastadores, así como las crecientes demandas derivadas del cambio climático”, aseguró David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial.