Se proyecta que continuarán los fuertes incrementos en precios de la carne, frutas, vegetales y tubérculos. Hoy el Dane publica el dato anual.

El 2022 fue un año que estuvo marcado por el encarecimiento del costo de vida, siendo los alimentos el gasto que más ha presionado el bolsillo de los hogares colombianos.

De cara a los resultados de la inflación de 2022, que se entregarán hoy, el equipo de investigaciones económicas de Bancolombia estima que los alimentos habrían registrado en diciembre una subida mensual cercana a 2,4%, pero hay un grupo de comestibles que arrastran subidas desproporcionadas y habrían encarecido más la canasta básica.

Los más caros

Según el Dane, en su variación anual a noviembre de 2022, los mayores incrementos se presentaron en productos como la yuca (107,64%), arracacha, ñame y otros tubérculos (104,09%) y la cebolla (89,63%).

En cuanto a la proteína animal, la carne de res lideró el alza con 21,60%; seguida de la carne de cerdo con 11,94%; y la de pollo con 16,75%.

Y es que en Medellín, por ejemplo, según el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa), el kilo de cebolla pasó de costar $2.383 en enero de 2022 a $5.326 en diciembre. Es decir, tuvo un incremento de 123,5%.

Por su lado, el kilo de un corte de res como el morrillo pasó de valer $23.725 en enero a $28.938 en diciembre, con un alza del 21,97%.

¿Por qué?

Según la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra), los fuertes incrementos de los precios de los alimentos en diciembre se explican, principalmente, por factores como la reducción en la oferta de algunos productos, resultado de menores cosechas —caso del arroz y las papas—; y el aumento estacional de la demanda por la celebración de las festividades, donde coyunturalmente se incrementa la demanda de cárnicos, huevos y algunas frutas como las uvas.

“Un comportamiento contrario se presentó en la yuca: los precios de la llanera, la criolla y la chirosa cayeron. Igualmente, los ñames diamante, criollo y espino presentaron una reducción en sus precios. De igual forma, un hecho que merece destacarse es la mejora en la oferta de frutas. Aumentó el ingreso de mangos, patilla, guayabas, lulo, aguacate Hass, naranja común, maracuyá y mandarinas”, explicó el director de la Upra, Felipe Fonseca Fino.

Asimismo, Juan Pablo Espinosa, director de Investigaciones Bancolombia, afirmó que este comportamiento alcista sería reflejo de la intensificación de la temporada invernal y el encarecimiento de los insumos ante una mayor Tasa Representativa del Mercado (TRM) y los precios internacionales de los fertilizantes.

Las estimaciones

Según las proyecciones de Bancolombia, en su variación mensual a diciembre los mayores aumentos de precio se presentaron en los vegetales, las frutas y los tubérculos, siendo la cebolla el producto con el mayor crecimiento, con 25,7%.

Y le siguen los plátanos (14,25%), las papas (11,54%), las naranjas (11,31%), las moras (7,79%) y los tomates (5,07%). El grupo de cereales también presentó alzas, el maíz aumentó 2,94%, el trigo 1,75%, la avena 1,37% y el café 0,61%.

Por su parte, en cuanto a la proteína animal, la carne de cerdo lideraría el alza con 3,9%, seguido de la carne de res con 1,67%, las carnes preparadas con 1,5% y el huevo con 1,2%. Por el contrario, los precios de la carne de aves son el único grupo de productos que presentó una reducción aproximada de 0,2%.

A su vez, las ciudades que presentarían un mayor incremento en el precio de los alimentos serían Santa Marta, Manizales y Montería. En contravía, se esperaría que en Armenia y Cartagena se haya observado una ligera caída.

De materializarse esta expectativa, la inflación anual de la comida cerraría el año en una cifra que rondaría el 29%; un dato mucho mayor al 17,23% registrado en 2021.

radiografía inflación, presionada también por servicios

En relación a la inflación sin alimentos, desde la óptica de los analistas de Bancolombia, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) estaría presionado por la canasta de bienes y regulados. En particular, las presiones al alza serían explicadas por cómo la indexación incidiría en las tarifas de los arriendos.

“Por el lado de bienes, prevemos que la alta demanda de los hogares por prendas de vestir, juguetes y electrodomésticos haya permitido a los comerciantes recuperar márgenes perdidos por el aumento en costos. En lo que concierne a los regulados, estimamos nuevos incrementos del precio de los combustibles, de la electricidad, del acueducto y el gas a raíz de los mayores precios en bolsa y el alto nivel de la TRM”, explicaron los analistas.

Alejandra Zapata Quinchía

Periodista de economía y negocios. Egresada de la gloriosa Universidad de Antioquia.