Se trata de dos cabecillas del Clan del Golfo, grupo que anunció ataques terroristas hasta el próximo 10 de mayo.

Este viernes, el director de la Policía Nacional, general Jorge Luis Vargas, anunció que los hechos violentos por el “paro armado” decretado por el Clan del Golfo se están dando, principalmente, en las zonas de influencia de José Gonzalo Sánchez Sánchez, alias Gonzalito.

Así mismo, el general Vargas señaló que el grupo paramilitar está dividido: “Una zona la maneja en términos de la sacada de droga ‘Chiquito Malo’ en la frontera con Panamá, ‘Siopas’ está en el Chocó, y ‘Gonzalito’ entre el Bajo Cauca y Córdoba”.

¿Quiénes son los cabecillas que estarían liderando este paro armado? Estos son los perfiles de dos de los hombres que conforman la cúpula del Clan del Golfo, que declaró estas acciones violentas hasta el próximo 10 de mayo por la extradición a Estados Unidos de alias Otoniel, su exjefe.

Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo

Aunque en el 2004 comenzó su desmovilización del Bloque Bananero de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Ávila Villadiego decidió seguir el camino de las armas de la mano del Clan del Golfo.

Con este grupo, “Chiquito Malo”, de 45 años y nacido en San Pedro de Urabá, se ha dedicado a manejar los temas relacionados con narcotráfico (principal fuente de financiación del GAO), dada su experiencia y conocimiento de la zona que le designaron: Antioquia y Córdoba.

A la fecha, es cabecilla de Narcotráfico y tercero del GAO.

Ascensos

Ávila Villadiego ha ascendido rápidamente en el grupo paramilitar, en especial por las bajas que han tenido y las reestructuraciones internas del Clan del Golfo.

En un comienzo, se convirtió en uno de los cabecillas de la subestructura Central Urabá Turbo, pero el cargo se lo heredó en 2020 a “Mico” o “Mico Paraco” para dedicarse exclusivamente a liderar todo lo relacionado con el narcotráfico, rol que asumió desde la neutralización en 2017 de Roberto Vargas Gutiérrez, “Gavilán”.

“Chiquito Malo” fue solicitado en extradición por el gobierno de los Estados Unidos en marzo de 2018 por delitos relacionados con el tráfico de drogas al país norteamericano. En ese mismo año, y tras la captura de “Nicolás”, se conoció que Ávila Villadiegos pasó a ser el tercero al mando del Clan del Golfo. Ambos hechos lo convirtieron públicamente en uno de los objetivos principales de la fuerza pública.

En el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la Fiscalía General de la Nación, “Chiquito Malo” presenta 4 procesos de investigación activos en su contra: dos son por homicidio, uno por desplazamiento forzado y otro por uso de menores de edad para la comisión de delito.

José Gonzalo Sánchez Sánchez, alias Gonzalito

Es el cabecilla principal de la estructura “Roberto Vargas Gutiérrez”, cuyos departamentos de incidencia son Antioquia, Córdoba y Sucre, particularmente las zonas con mayor valor estratégico para el Clan del Golfo por los corredores de movilidad que les permite sacar cargamentos de estupefacientes hacia otros lugares de Colombia y del mundo.

Según información de la Policía, “Gonzalito” tiene a cargo unos 1.220 hombres distribuidos en un total de 5 subestructuras y ha sido de la entera confianza del recién extraditado “Otoniel”, por quien habría iniciado el paro armado.

Sánchez Sánchez nació en Montería y tiene 47 años. Inició su vida delictiva hacia 1996 y alcanzó a pagar una pena de seis años en la Cárcel de Bellavista por el delito de conformación de grupos ilegales. Al salir, se enfiló en el Bloque Catatumbo de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), con injerencia en el Norte de Santander, y tras la desmovilización del 2004 se sumó a las disidencias que conformaron el Clan del Golfo.

Según inteligencia de la Policía, “Gonzalito” se ha destacado por su frialdad y sagacidad al cometer homicidios encomendados por los principales cabecillas. Incluso, habría hecho parte de un grupo especial que construyó un horno crematorio para incinerar los cadáveres que dejaban las AUC para que no quedara evidencia de las acciones violentas del grupo paramilitar.

Entre los homicidios que se le atribuyen está el de Gloria Beatriz Balbin Londoño, en hechos ocurridos el 21 de abril de 2014 en Santa Rosa de Osos (Antioquia) y los de Pablo Esteban Jaramillo Jiménez y Nilson de Jesús Areiza Gómez, en hechos ocurridos el 21 de noviembre de 2015.

En el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la Fiscalía General de la Nación, “Gonzalito” presenta 6 procesos investigativos activos en su contra: dos son por homicidio, uno por desplazamiento forzado, uno por uso de menores de edad para la comisión de delito, otro por amenazas y el último por concierto para delinquir.

Hasta ahora no ha sido requerido en extradición.

El Colombiano

Luisa María Valencia

Sueño con un mundo que dimensione el valor de la palabra de los niños y las niñas. Creo en el periodismo que apuesta por un enfoque diferencial.