El nuevo dueño del lugar, que se lo disputó la Alcaldía, lo pondrá en funcionamiento en julio próximo.

Superados los líos que rodearon la entrega de la Clínica de la 80, su nuevo dueño, la Clínica Vida, avanza en las labores para ponerla a funcionar el próximo mes y atender a pacientes con cáncer de Medellín y otros municipios de Antioquia. El lugar será tal vez la infraestructura más grande para atención oncológica de la región y contempla tener todos los servicios en el mismo lugar, con lo cual triplicarán la capacidad instalada que han construido durante 30 años.

Desde el 12 de mayo, cuando recibieron las instalaciones por las que pagaron $96.500 millones, empezaron a hacer los análisis de la estructura, iniciaron las gestiones con proveedores y la adquisición de equipos para dotar las habitaciones y otras zonas que hoy lucen vacías, pero en buen estado. Alejandra Cadavid Londoño, directora de Proyectos de la Clínica Vida, dijo que el edificio está en condiciones para empezar a operar en julio, si bien deben acondicionar los espacios para adaptarlos a la misionalidad de atender personas con cáncer.

El buen estado de la clínica, evidente hasta en pisos y paredes, se debe a las adecuaciones que la Alcaldía de Medellín hizo cuando tomó la Clínica de la 80 en comodato (préstamo) a través de un contrato con la EPS Saludcoop en liquidación forzosa, la antigua propietaria del inmueble. El objetivo era aportar a la descongestión de servicios de salud durante la pandemia por covid-19, para lo cual la administración municipal invirtió $23.744 millones en los arreglos y por lo menos $24.180 millones para su operación, que estuvo a cargo del Hospital General de Medellín.

220 camas hospitalarias

Aunque la Alcaldía siempre quiso comprar el lugar, no pudo hacerlo por una sanción fiscal que pesa sobre Saludcoop; fue entonces cuando la Clínica Vida se quedó con el bien. Inicialmente, hubo dificultades para que la administración devolviera el lugar e, incluso, el agente liquidador de la EPS solicitó acompañamiento preventivo urgente a la Procuraduría y control fiscal preventivo a la Contraloría.

Posteriormente, el 12 de mayo pasado, se logró el acuerdo para entregar el inmueble a su nuevo dueño que, además, reconoció a la Alcaldía $12.700 millones por equipos fijos, como ascensores, plantas eléctricas y ductos.

Hoy la meta es prestar los servicios de forma paulatina e ir creciendo en la medida en que se van adecuando todos los frentes. Esta clínica, ubicada en Belén, se constituye como la más completa en oncología de alta complejidad, en un espacio de más de 20.000 metros cuadrados que contará con 220 camas para hospitalización individual, 11 quirófanos, 20 cubículos para inmunoterapia, 80 cubículos para quimioterapia y servicio de urgencias con 40 cubículos.

Clínica Vida convertirá este lugar en su sede principal, aunque conservará otras que ya tiene, principalmente de servicios ambulatorios, para favorecer a los pacientes con la facilidad del transporte público, explicó Cadavid. También triplicarán el personal con el que cuentan en el momento y este deberá entrenarse en la nueva sede antes de que entre en operación, por lo cual avanzan en análisis de hojas de vida y entrevistas.

La otra gran apuesta es que los pacientes puedan recibir una atención integral en el mismo lugar, de modo que no tengan que desplazarse a varios sitios para sus tratamientos. Esto implica que incluirán servicios que no tienen en la actualidad, como es el caso de la radioterapia.

Con la entrada en operación, señaló la directora de Proyectos, tienen la tranquilidad de que están en capacidad de atender los compromisos financieros que adquirieron para quedarse con la clínica. Solo para comprarla hicieron un crédito de $80.000 millones.

En todo caso, expertos en el sector salud ven con buenos ojos que se ponga en funcionamiento una IPS de esta magnitud. Luis Alberto Martínez, director de la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (Aesa), ha reiterado que la compra y entrada en operación de la Clínica de la 80 es una buena noticia para la red prestadora de servicios de salud, porque fue construida con recursos del sistema general de seguridad social y estar inactiva representa pérdidas.

Por el momento, se espera que la administración municipal cumpla lo dicho por el alcalde suspendido Daniel Quintero, de que los $96.000 millones que se dispusieron para comprar la Clínica de la 80 serían destinados finalmente a la construcción del Hospital del Norte, una prioridad incluida en el plan de gobierno.

¿qué sigue? ¿qué hizo la alcaldía allí?

Durante el tiempo que la Alcaldía tuvo la Clínica de la 80 en comodato no se lograron instalar las 170 camas UCI (cuidados intensivos) para atender pacientes con covid-19, como lo había prometido Quintero. No obstante, tras su apertura, el 13 de julio de 2020, sirvió para descongestionar los servicios de otras instituciones y, finalmente, allí se habilitó una Unidad de Cuidados Respiratorios Especiales (UCRE). Tras devolver el inmueble, Andree Uribe, secretaria de Salud y hoy alcaldesa encargada, explicó que allí atendieron 6.163 pacientes durante la pandemia, de los cuales 4.694 (76%) tenían diagnóstico covid-19 y 1.469 (23,8%) ingresaron para tratamientos de otras patologías. En total, añadió Uribe, se salvaron 5.395 vidas, es decir, el 87,5% de las personas que ingresaron al lugar. Allí también funcionó un punto masivo de vacunación contra el coronavirus.

Heidi Tamayo Ortiz

Periodista del Área Metro.