Mientras Gates desprecia las monedas digitales, Elon Musk las recibe en sus empresas.

El mercado es diverso, y lo que para uno de los hombres más ricos del mundo puede ser una inversión estratégica, para otro, igualmente importante, es una farsa. Eso pasa con los criptoactivos, entre los que se destaca el Bitcóin, que hoy tienen en dos orillas a Bill Gates, fundador de Microsoft, y a Elon Musk, de SpaceX y Tesla.

No solo ellos han hablado de los criptoactivos, justo en un momento en que se habla del “criptoinvierno”, que parece ya una tormenta de no acabar y que ha generado millonarias pérdidas no solo a las grandes fortunas como las del CEO de Binance, Changpeng Zhao, sino a pequeños comerciantes.

El multimillonario Bill Gates descartó los proyectos de criptomonedas, como los tokens no fungibles, calificándolos de farsas “basadas ​​en la teoría del más tonto”, con lo que revivió sus críticas pasadas a los activos digitales.

“Obviamente, las costosas imágenes digitales de monos mejorarán enormemente el mundo”, dijo el fundador de Microsoft con sarcasmo mientras hablaba en un evento en Berkeley, California, organizado por TechCrunch.

Gates ha criticado antes a las criptomonedas, discutiendo con Elon Musk el año pasado sobre si Bitcóin es demasiado arriesgado para los inversores minoristas y el daño ambiental de la minería de monedas.

Por ejemplo, en una entrevista de febrero de 2021, el fundador de Microsoft advirtió que le preocupaba que la gente entrara en “manías” cuando “no tienen tanto dinero de sobra”: “Mi pensamiento general sería que si tienes menos dinero que Elon (Musk), probablemente deberías tener cuidado”.

Además, durante un Ask Me Anything en Reddit a principios de este mes, dijo que prefiere invertir su dinero “en cosas que tienen un resultado valioso”: “El valor de las empresas se basa en cómo fabrican excelentes productos”, escribió Gates.

“El valor de las criptomonedas es justo lo que otra persona decide que alguien más pagará por ellas, por lo que no se suma a la sociedad como otras inversiones”, explicó.

Musk, por su parte, ha sido un defensor de este tipo de inversiones, de hecho Tesla es la segunda empresa con más Bitcóin en el mundo, ya cuenta con 43.200 bitcóins en sus balances públicos, y solo es antecedida por MicroStrategy que tiene en su poder 129.218 bitcóins, según Statista Digital Economy Compass 2022.

La efervescencia que tuvieron los criptoactivos en los últimos dos años está poco a poco mermando su efecto; en marzo de 2020, bitcoin se ubicaba en un valor cercano a los US$5.000 y para noviembre de 2021 estuvo por encima de los US$64.000, cuando alcanzó su techo en valor de mercado y empezó su vertiginoso descalabro.

Y luego de la caída de la moneda, Musk no solo ha tenido que asumir sus pérdidas, sino que ahora enfrenta un problema legal.

El multimillonario y sus empresas SpaceX y Tesla fueron demandados el viernes pasado por un inversor que les exige US$258.000 millones para reparar los daños que percibieron luego de, supuestamente, haber sido víctimas de un plan de estafa piramidal para respaldar a la criptomoneda Dogecoin.

El ciudadano estadounidense Keith Johnson, presentó la demanda al sentirse defraudado por el magnate y sus empresas, que en su opinión constituyeron una empresa de crimen organizado ilegal para inflar el precio de Dogecoin.

El asunto es que desde que Musk comenzó a promover la moneda virtual, recibiéndola en Tesla y bautizando como Dogecoin a uno de sus satélites en SpaceX, los inversores han perdido alrededor de US$86.000 millones, estima Johnson. Le gustaría que Musk les reembolsara esta suma, además de pagar el doble en daños y perjuicios: unos US$172.000 millones.

“Los acusados eran conscientes desde 2019 de que Dogecoin no tenía valor y, sin embargo, lo promocionaron para beneficiarse… Musk utilizó su pedestal como el hombre más rico del mundo para operar y manipular el esquema piramidal de Dogecoin para obtener ganancias, exposición y diversión”, dice la demanda.

En meses se sabrá si la demanda prospera, y si la riqueza de Musk creció a punta de criptoactivos por los que hoy pocos apuestan

Olga Patricia Rendón Marulanda

Soy periodista egresada de la Universidad de Antioquia. Mi primera entrevista se la hice a mi padre y, desde entonces, no he parado de preguntar.