En julio, la actividad económica cayó 0,3% frente a junio y así estaría arrancando la desaceleración proyectada para el segundo semestre.

Los colombianos empezaron a sentir los efectos de una inflación que no da tregua, tasas de interés al alza y la incertidumbre sobre la casi inminente recesión mundial. En julio, la actividad económica creció 6,4% frente al mismo mes del 2021, pero se redujo 0,3% en comparación con junio de este año (ver Gráfico).

En línea con las expectativas de los centros especializados, la actividad productiva empezó a bajar el ritmo. Después de las exorbitantes cifras que mostraron crecimientos trimestrales de doble dígito, los colombianos han moderado su gasto y eso se vio en los resultados del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del Dane.

Particularmente en julio, siete de los nueve sectores evaluados por el Dane cayeron en comparación con el ritmo que tuvieron en junio. Las desaceleraciones más pronunciadas se dieron en actividades financieras y actividades profesionales, mientras que los únicos sectores que crecieron fueron información y comunicaciones y actividades inmobiliarias.

Así, en el consolidado entre enero y julio el ISE mostró un crecimiento de 9,9%, lo que se podría decir que fue “la vara” que le dejó el expresidente Iván Duque al actual Gobierno, teniendo en cuenta que ese fue el último mes en el que el entonces mandatario tuvo de lleno las riendas del país.

Situación de la caja

A la par que se conocían estas cifras, el Comité Autónomo de Regla Fiscal (Carf) divulgó su evaluación periódica sobre las finanzas del país y el resumen fue tajante: de cada $10 que Colombia recaude este año, $3 se van a ir solo en los intereses de la deuda.

Es que a ojos del Carf el déficit fiscal sigue siendo muy alto (5,6% del PIB) y podría estar en 7,3% si a la cuenta se incorpora el saldo rojo del fondo de la gasolina. Esto, aun cuando el Gobierno se ha beneficiado de un recaudo de impuestos mayor al que había esperado y este año recibiría más de $200 billones.

Así las cosas, la gran preocupación es qué pasará en 2023, pues los precios altos y las tasas de interés pondrían las condiciones aún más duras. Por eso aconseja al Gobierno que no se endeude más, teniendo en cuenta que lo que se viene son obligaciones bastante grandes, como la del déficit del fondo de la gasolina, que se acercaría a los $38 billones este año.

Sobre este último punto el Carf analiza que no es sostenible seguir pagando con recursos públicos la mitad de cada galón de gasolina o ACPM que se consume en el país y sugiere presentar un plan que revise de fondo la política de combustibles del país.

Con esto, indicó Daniel Velandia, director de Research y economista jefe de Credicorp Capital, para cierre de este año se espera que la economía colombiana crezca un 7,8%. A su gusto, los indicadores recientes sugieren que la actividad productiva va a tomar un comportamiento más acorde a lo que se está viviendo en el mundo.

Además, complementó que “las reformas del nuevo gobierno serán un factor crítico para el sentimiento y, por tanto, para la actividad económica en el futuro”

Paréntesis previsiones para el remate de año

En un foro realizado recientemente por Corficolombiana, en Medellín, el equipo de investigaciones económicas de esa firma proyectó que el PIB podría crecer 8% este año, aunque para 2023 se ubicaría en 1,8%. Entre tanto, la inflación cerraría 2022 en 11,3% y luego descenderá gradualmente a 6,3% al cierre de 2023 y 3,7% al finalizar 2024. Sobre las tasas de interés del Banco de la República anticipó que estas podrían subirse a entre 9% y 10% durante la reunión de este mes.

Diego Andrés Vargas Riaño

En mis bolsillos hay una grabadora y unos audífonos; en mi mente, amor por el periodismo.