La empresa ya completa tres semanas aplazando la entrega de un reporte sobre la megaobra.

A pesar de que el propio gerente de EPM, Jorge Carrillo, había anunciado que ayer en la tarde entregarían detalles sobre la situación de Hidroituango y cómo avanza el cronograma de la obra, faltando pocas horas para la rueda de prensa la cancelaron. Se convierte así en la tercera conferencia para medios que cancelan de manera consecutiva, las mismas que había programado EPM en los últimos tres viernes.

Alegando malas condiciones climáticas en el sitio de la obra, en el que se realizaría una visita de verificación, la empresa declinó hacia el mediodía de ayer realizar una atención a medios en la que el gerente Carrillo y el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, responderían a las múltiples dudas que hoy se ciernen sobre la entrada en operación de la hidroeléctrica.

El día de ayer era especial porque, hoy 15 de octubre, se vencía el plazo para entregar la obra, según lo anunció el alcalde Quintero en rueda de prensa en Hidroituango el pasado 26 de julio.

El silencio de EPM ha llamado la atención porque en 15 días, en las tres ocasiones, ha dicho que el mal clima ha sido el principal obstáculo para explicar en qué van los trabajos.

Si bien estamos en temporada de lluvias, lo curioso es que durante ese mismo periodo EPM ha publicitado en sus propios canales de comunicación varios recorridos por las obras realizados entre el 29 de septiembre y el 13 de octubre.

Mientras congresistas, alcaldes y hasta directores y corresponsales de medios de comunicación nacionales e internacionales se han paseado por la megaobra, tal como ha quedado registrado en múltiples videos y fotos publicados por la misma empresa, los problemas para acceder al lugar han sido precisamente el eje central sobre el que EPM ha justificado su renuencia para referirse al proyecto en detalle.

Con los plazos encima

EPM prefirió sacar un comunicado este viernes en el que dio pistas sobre la situación en la casa de máquinas, informando que en aquel recinto las unidades de generación están siendo sometidas a pruebas eléctricas y mecánicas.

“Las pruebas eléctricas consisten en garantizar que todos los sistemas soporten la alta tensión de energía. Por su parte, las mecánicas permiten verificar las vibraciones de la máquina, la cual tiene un rotor que pesa 700 toneladas. Estas pruebas se realizan conforme a los estándares internacionales”, escribió la empresa en su comunicado.

Horas antes de cancelar su pronunciamiento, el gerente Carrillo habló sobre el proyecto en una entrevista con Blu Radio y arrojó luces sobre lo que está pasando con esas dos unidades de generación.

Pese a no entrar en mayores detalles, el funcionario expresó que la unidad 1 estaría cerca de ver terminado su montaje y está pendiente de iniciar sus pruebas con agua.

“Hoy se debe materializar la culminación de las obras civiles y del montaje de la unidad uno. Eso, en otras palabras, quiere decir que ya no nos falta ni un tornillo de esa unidad”, dijo. “Lo que empieza a pasar de ahora en adelante es que se empiezan a hacer pruebas con agua. Unas pruebas iniciales que se llaman con agua muerta (…) y después vienen las pruebas dinámicas, donde vamos a empezar a bajar el agua con una caída de 200 metros”, explicó Carrillo, que en julio había dicho que el cronograma de la empresa apuntaba a hacer esas pruebas entre septiembre y octubre.

De acuerdo a lo expresado por el gerente, del resultado de estas pruebas dependerá si el proyecto lograría generar energía antes de que se venza el plazo con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), que cabe recordar está fijado para dentro de un mes y medio (el 30 de noviembre).

No obstante, Carrillo aclaró que, aunque la empresa sigue contemplando en sus tiempos cumplir con sus obligaciones de energía contraídas, tampoco descartó que las dos unidades se enciendan después.

Tal como lo ha admitido la propia empresa, el principal riesgo de no cumplir con los plazos de la Creg estaría representado en un golpe financiero que podría ascender hasta los $3 billones en números redondos.

Además de arriesgarse a la ejecución de una garantía que hoy asciende a los US$180 millones (que en moneda local equivale a unos $834.000 millones), también se está arriesgando a perder la entrada de US$30 millones anuales por el cargo de confiabilidad, que en un horizonte de 20 años equivalen a US$600 millones (cerca de $2,7 billones).

Al incierto panorama de las unidades 1 y 2, también se suman las dudas por la culminación de las seis unidades restantes, cuyo cronograma de encendido también está en veremos.

Aunque en su entrevista de ayer Carrillo tampoco arrojó mayores detalles sobre sus avances concretos, aludió a que se estaría preparando una nueva extensión del contrato con los constructores actuales de cara a garantizar la ejecución de las unidades 3 y 4 (que hacen parte de la primera etapa de la obra).

“(…) queda por resolver la culminación de las obras civiles de la unidad 3 y la 4. Esas obras se van a contratar bajo un mecanismo que asegure la continuidad, de tal forma que el contratista esté el 1 de diciembre a más tardar listo para ejecutar y de tal forma que se garantice la continuidad de las obras y que no perdamos tiempo en la ejecución de esas unidades”, expresó.

Sobre las obras finales, a propósito del cuarto aplazamiento de la licitación pública conocido el pasado martes 12 de octubre, Carrillo precisó que el mismo se habría decidido por solicitud de dos de las siete empresas que aún se mantienen el proceso y pueden presentar sus ofertas.

“Así lo pidieron unos oferentes que nos escriben oficialmente que están preparando la propuesta y, en aras de presentarla, requieren unos días para terminar su presupuesto y ajustar unos temas de garantías y seguros para un proyecto de esta complejidad”, añadió, admitiendo que la resistencia de las aseguradoras a acompañar el proyecto es uno de los principales obstáculos.

Para revelar el nuevo cronograma, EPM señaló que luego de que se realicen las pruebas en la primera unidad de generación empezará un proceso con un Puesto de Mando Unificado (PMU) instalado en la hidroeléctrica, en el que se espera que el proyecto obtenga recomendaciones de cara a un futuro inicio de operaciones.

Así las cosas, los plazos o las fechas contempladas en el cronograma actualizado de obra estarían conociéndose la próxima semana, “si las condiciones climáticas lo permiten”, expresó EPM en su comunicado de prensa publicado durante la tarde de ayer.

Paréntesis El giro en el discurso de la Alcaldía

Mientras el tiempo sigue corriendo de cara al vencimiento de los plazos con la Creg, recientemente, tanto el gerente Carrillo como el alcalde Quintero, se echaron para atrás en sus reiterados anuncios en los que le pusieron fecha al encendido de Hidroituango y ahora aseguran estar supeditados a las recomendaciones de los expertos. Cabe recordar que desde febrero pasado, cuando ambos dijeron que la obra se inauguraría en el cumpleaños del alcalde (26 de julio), ya habían sido criticados por someter a una presión innecesaria a la hidroeléctrica. “No se puede entrar en afanes que generen nuevos riesgos”, dijo por ejemplo el gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria en marzo.

El Colombiano