Las hijas de Patricia Elena Zapata le piden ayuda al Gobierno para recuperar los restos de la mujer de 48 años. Reclaman que el agresor sea procesado por feminicidio.

La antioqueña Patricia Elena Zapata se convirtió en una nueva víctima mortal de la violencia contra la mujer. La paisa de 48 años falleció en Santiago de Chile días después de recibir una golpiza por parte de un hombre, ciudadano de ese país, quien buscaba tener una relación sentimental con ella.

El deceso de Patricia Elena se dio a las 11:40 de la mañana del sábado, hora de Colombia (1:40 de la tarde en el horario de Chile), después de sufrir una hemorragia interna que le ocasionó un déficit pulmonar y un paro cardiorespiratorio.

Si bien los médicos de la UCI en la que se encontraba internada intentaron salvar su vida, la gravedad de los golpes en su cuerpo llevaron a un desenlace fatal por el que ahora una familia colombiana busca cómo hacer justicia en un país ajeno.

“Estamos esperando a que mi hermana esté en la Embajada y reciba asesoría para saber cómo es la repatriación del cuerpo. Tenemos de cuatro a cinco días para nosotros poder hacer disposición de ella porque es un cuerpo que es materia de investigación”, relató Tatiana Rosero, hija de la víctima.

Precisamente, una de las hijas de Patricia Elena había viajado a Chile este fin de semana para acompañar a su madre en su hospitalización y con la esperanza de tenerla de regreso en casa.

Los familiares de la mujer, víctima de un presunto feminicidio, le piden ayuda al Gobierno de Gustavo Petro para repatriar su cuerpo desde Chile, pues el retorno de los restos de Zapata implica un alto costo económico para sus allegados.

“Nosotros como familia solicitamos que nos ayuden, que lo que nos puedan aportar para cubrir estos gastos (…) Pedimos hacer justicia, que en Chile nos escuchen y que se haga legal la captura de este tipo por feminicidio”, afirmó Rosero.

El ataque contra Patricia Elena aún es materia de investigación. Su cuerpo fue encontrado en la casa del posible agresor, junto a una cama y envuelto en sábanas. En la fotografía que retrató esa escena se evidencian manchas de sangre en la pared, una almohada y el colchón.

El Colombiano