Aunque hay una mayoría con experiencia en cargos públicos, otras figuras están impactando la imagen de los ministerios.

El Gobierno del presidente Gustavo Petro cumplió un poco más de dos meses de gestión y su gabinete ministerial ya se viene perfilando en diferentes espacios. El ejecutivo es diverso, aunque ha prevalecido la experiencia en cargos públicos.

Los ministros del Interior, Alfonso Prada; de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva; de Educación, Alejandro Gaviria; de Agricultura, Cecilia López; y de Hacienda, José Antonio Ocampo, ya se habían desempeñado en altos cargos con Gobiernos anteriores.

En otros casos, el ministro de Justicia, Néstor Osuna; de Defensa, Iván Velásquez; de Salud, Carolina Corcho; de Tecnologías, Sandra Urrutia; de Trabajo, Gloria Inés Ramírez; de Vivienda, Catalina Velasco; y de Ambiente, Susana Muhamad, han tenido amplia trayectoria en sus especialidades y cercanía al tema político.

También están los ministros de Minas y Energía, Irene Vélez; de Deporte, María Isabel Urrutia; de Cultura, Patricia Ariza; de Transporte, Guillermo Reyes; y de Comercio, Germán Umaña, quienes habían tenido un mínimo o nulo acercamiento a la política.

¿Cómo se perfilan?

Durante las últimas semanas, cada ministro ha demostrado su forma de trabajar, cómo actuarán ante la opinión pública y los medios de comunicación, sus prioridades y sus preocupaciones.

Para el analista Pedro Viveros, los jefes de las carteras se pueden clasificar en: ministerios protagónicos, por el momento coyuntural, y experimentados, que serían el de Hacienda, por la reforma tributaria; la Cancillería, por la política de paz total; y de Agricultura, por la reforma agraria.

“Son los ministros con mayor experiencia en el gabinete y, al mismo tiempo, los más expuestos en este momento por los temas, no porque ellos quieran ser protagonistas, sino por los temas que llevan. Pueden ser controversiales, pero siempre y cuando se dé en la órbita de ellos, porque tienen que defender lo que piensa el Gobierno”, expresó Viveros.

Otras son las carteras que no han tenido tanto protagonismo, pero que manejan temas bastantes relevantes como Defensa, por la seguridad y el narcotráfico, entre otros. “Ese Ministerio está como tomándose el tiempo para presentar sus estrategias en materia de seguridad humana, en el siguiente año, la siguiente legislatura es donde le va a tocar ser protagonista”, expresó Viveros.

También está la cartera del Interior, a la que se le ha visto principalmente en el Congreso de la República trabajando por las reformas legislativas prioritarias para el Gobierno, esto junto a la bancada del Pacto Histórico, colectividad política del Gobierno.

Una posición similar ha asumido la cartera de Transporte, a la que “le ha tocado estar en la escena por diferentes temas del transporte y la movilidad en Colombia, pero ha sido protagónico en tono menor, más por temas que no son de la agenda de hoy, pero que ocupa el conflicto social”, apunta Viveros.

Para este analista, hay otro conjunto de ministerios menos mediáticos, pero que se han concentrado en los temas de su cartera, entre ellos, Vivienda, Ambiente, Cultura, Deporte, Salud, Justicia y Educación. Una cartera que aún está conociendo su ambiente es el de las Tecnologías.

Finalmente, estarían los, hasta el momento, más controversiales, que serían el de Minas y Energía y el de Trabajo.

“Se han cometido muchos errores por la falta de experiencia en el manejo público, la han hecho protagonista, pero más por los errores y los dislates que ha cometido, y más en una cartera que debería ser de agenda, es de los temas más importante que hay en Colombia”, afirmó el analista sobre el Ministerio de Minas en particular.

¿Qué imagen vienen transmitiendo?

Frente a las diversas posiciones que han tenido los ministerios, el analista y consultor Carlos Andrés Arias, aseguró que, a pesar del corto tiempo que tiene la actual administración, se han evidenciado falencias e inexperiencia.

“El eufemismo con el que plantea el presidente la estructuración de su gabinete ministerial no significa que no se pueda evidenciar que hay ministros que no tienen ningún tipo de conocimiento del contexto y realidad de los ministerios, en cómo se mueve la cartera con los diferentes grupos de interés”, expresó Arias.

Y apuntó: “A pesar de que en la diversidad de los ministerios está la posibilidad de una Colombia diversa, puede quedarse en la retórica y en el discurso populista. Tener ministros que no tienen experiencia deja mal al país, no solamente en el contexto internacional, sino afectaciones a la economía”.

Por su parte, el docente y analista Jorge Munevar, aseguró que el Gobierno debe articular una estructura comunicativa que permita evitar los errores.

“No se ve claro cuál es el vocero que logra coordinar ese grupo ministerial y el presidente debe establecer líneas concretas de gestión gubernamental. Hay una falla compleja, no hay una coordinación clara en ese sentido. El Gobierno debe reunirse para tener una clara posición ante sus opositores, pero, sobre todo, ante el país”, explicó Munevar.

Sin embargo, Munevar reconoció que hay diferentes ministros que han evidenciado el conocimiento de sus carteras y las acciones que planean ejecutar durante los próximos cuatro años.

“Hay muchos ministros que tienen mayor capacidad de comunicación, son más locuaces, pero cuando no tienen la capacidad para afirmar y proponer de manera asertiva, entran en conflicto o ponen en conflicto al Gobierno. Otros son más reservados, no participan, pero generan muchas incógnitas”, expresó Munevar.

Finalmente, los analistas coincidieron en asegurar que ese tipo de errores han causado malentendidos, ambigüedades, confusiones y angustias que deben ser gestionadas desde la comunicación.