Gaesa, el conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas de Cuba, maneja miles de millones de dólares en un contexto de crisis económica. Este holding, que opera en la sombra, no publica estados financieros ni es auditado por el gobierno cubano.
La situación económica en Cuba es crítica, con casi el 90% de la población viviendo en condiciones de extrema pobreza, mientras Gaesa controla sectores clave como el turismo y el comercio exterior.
¿Qué es Gaesa y cómo opera?
Gaesa es un holding que se ha adueñado de la economía cubana en casi todos sus sectores rentables. Su origen se remonta a la década de 1990, cuando se creó para administrar empresas que operaban en divisas en plena crisis económica.
Inicialmente, su objetivo era generar recursos para las Fuerzas Armadas, pero con el tiempo se transformó en un imperio económico que abarca múltiples sectores. En 2024, se estimó que Gaesa poseía activos por al menos 17.900 millones de dólares.
¿Quiénes están detrás de Gaesa?
El expresidente Raúl Castro y su entorno son considerados los principales operadores de Gaesa. Su influencia ha permitido que el conglomerado expanda su control sobre empresas estatales estratégicas.
¿Cuál es el impacto de Gaesa en la economía cubana?
El impacto de Gaesa es profundo, ya que controla la mayoría de los negocios más rentables del régimen cubano. Esto contrasta con la situación financiera del país, que ha visto una caída acumulada del 15% del PIB en los últimos cinco años.
La existencia de un conglomerado opaco que maneja recursos significativos plantea serias preguntas sobre la distribución de la riqueza en Cuba y la miseria en la que vive la población.
¿Cómo afecta a la población cubana?
Casi el 90% de los cubanos vive en condiciones de pobreza extrema. La miseria en las calles de La Habana contrasta con los lujosos hoteles y negocios controlados por Gaesa.
¿Qué sectores controla Gaesa?
Gaesa controla sectores clave como el turismo, las remesas y el comercio exterior. Su red de empresas incluye corporaciones ubicadas en paraísos fiscales, estaciones de gasolina y negocios inmobiliarios.
Esta estructura le permite captar prácticamente cada dólar de los ingresos más rentables del país, lo que agrava la crisis económica que enfrenta Cuba.
La estructura oculta de Gaesa y su relación con el gobierno cubano
Gaesa opera en un entorno de total opacidad, lo que dificulta la comprensión de su estructura y funcionamiento. Este conglomerado no solo maneja una gran parte de la economía cubana, sino que también está vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). A pesar de su influencia, no se encuentra sujeta a auditorías por parte de organismos estatales como la Asamblea Nacional del Poder Popular o la Contraloría General de la República.
La falta de transparencia en sus operaciones plantea serias interrogantes sobre cómo se gestionan los recursos y cuáles son los verdaderos beneficiarios de sus ganancias. Esta situación se agrava en un contexto donde la crisis económica cubana se intensifica, con un 90% de la población viviendo en condiciones de extrema pobreza.
Impacto de la opacidad en la economía cubana
La existencia de un imperio empresarial como Gaesa, que no rinde cuentas, crea un contraste alarmante entre la riqueza que genera y la miseria que enfrenta la población. Mientras Gaesa controla los sectores más rentables del país, los ciudadanos sufren escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos, como la electricidad, que se ha visto gravemente afectada por apagones prolongados.
Este modelo de negocio, que se beneficia de la crisis, plantea preguntas sobre la distribución de la riqueza en Cuba. La acumulación de activos por parte de Gaesa, que alcanzan cifras superiores a las reservas internacionales de varios países de la región, contrasta con la situación de quiebra del Estado cubano.
Las empresas bajo el control de Gaesa y su expansión internacional
Desde su creación, Gaesa ha ido absorbiendo empresas estatales y ha expandido su alcance más allá de las fronteras cubanas. La adquisición de Cimex, una de las mayores corporaciones del país, le permitió acceder a una amplia red de negocios, incluyendo operaciones en paraísos fiscales y comercio exterior.
Este crecimiento ha sido facilitado por la necesidad de generar ingresos en divisas, especialmente durante el Período Especial en la década de 1990. La diversificación de sus actividades ha permitido a Gaesa consolidar su poder económico, convirtiéndose en un actor clave en la economía cubana.
El papel de las remesas en el modelo de negocio de Gaesa
Las remesas son una fuente crucial de ingresos para muchos cubanos y, a su vez, para Gaesa. A través de empresas como Western Union, que canalizan fondos desde el extranjero, el conglomerado se beneficia indirectamente de las transferencias de dinero que los cubanos reciben de sus familiares en el exterior.
Este flujo de capital es vital para la economía, pero también refuerza la dependencia de la población de un sistema que, a pesar de su riqueza, no logra satisfacer las necesidades básicas de sus ciudadanos. La interconexión entre las remesas y el control de Gaesa sobre el comercio exterior plantea un dilema sobre la sostenibilidad de este modelo económico en el futuro.
El futuro de Gaesa es incierto, especialmente con las crecientes sanciones internacionales. La presión sobre el régimen cubano podría afectar la operación de este conglomerado y, por ende, la economía del país.
La situación actual plantea importantes preguntas sobre la sostenibilidad de un modelo económico que depende de un holding opaco en un país en quiebra.
Actualización — 16/04/2026
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