Conocedora de su público y las tendencias generó una tormenta, de la que aún se habla, con su nueva canción.

Lo que hizo Shakira esta semana al lanzar la canción BZRP Music Session #53 fue exhibir con música el epílogo de una relación —lo suficientemente pública—, al punto de generar una agitación de tamaño descomunal.

50 millones de visualizaciones en las primeras 24 horas en YouTube (este sábado ya sumaba 64 millones), la canción con más reproducciones (sin límite mínimo de tiempo) en un solo día en 2023 según Spotify, la canción con más streams (escuchada más de 60 segundos) en un solo día en la historia de Spotify en España y Colombia, el video número uno en tendencias musicales en 25 países según YouTube y la canción con más interés de búsquedas en los últimos siete días en Colombia en Google.

Esto sin sumar lo incalculable, pero evidente: los diálogos que se generaron entre familiares y amigos, la tormenta de memes que inundaron las redes sociales, las marcas que trataron de aprovechar el fenómeno mediático y los temas de conversación, a favor y en contra, que se generaron después de conocer la letra, una directa tiradera a su expareja Gerard Piqué.

Lo que hizo con este lanzamiento debe ser analizado no solo desde lo musical, hay múltiples aristas: lo sociocultural, el mercadeo, lo psicológico, el debate entre lo público y lo privado y la economía. Se podría hacer hasta un libro.

Shakira como marca

Paola Hincapié, directora creativa de la agencia El Grifo, aclara que la barranquillera tiene gran ventaja, frente a otros artistas, al haber tenido el tiempo de conquistar a su audiencia y crear una fidelidad devota de sus seguidores.

Con ese primer terreno ganado llega su segundo triunfo: conocer perfectamente a sus fanáticos para proponer, desde lo creativo, lo que sabe les va a gustar y que encaja con un estilo que se fusiona cómodamente en los nuevos tiempos.

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Y un tercer punto viene desde el entendimiento que tiene de cómo se mueve y hacía dónde va el mundo: “Yo estoy convencida de que Shakira tiene un grupo de investigación que le habla de los temas que son tendencia como el empoderamiento femenino, el contagio emocional y la llamada ‘caja de cristal’, esa transparencia al exponer los sentimientos y la vulnerabilidad”.

Para Mauricio Velásquez, profesor del Área de Creación en Comunicación Social de Eafit, es claro que el empoderamiento de la mujer, como todos los movimientos alrededor del feminismo, son de gran importancia y eso lo capitalizó Shakira con el tema.

Por ejemplo, la frase: “Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan” y lo que ha generado es un claro ejemplo de ese conocimiento de Shakira del entorno y eso hace que los demás quieran participar en la conversación. Dice Paola que será una frase que se verá hasta en tatuajes y que acompañará al empoderamiento femenino por buen rato.

Lo más reciente que la introduce en esa tendencia fue lo que dijo en su cuenta de Instagram al conocer las cifras que logró la canción: “Quiero abrazar a las millones de mujeres que se sublevan ante los que nos hacen sentir insignificantes (…) Y este logro no es mío, sino de todas. Hemos de levantarnos 70 veces 7”.

Emociones y transparencia

Lo que hizo Shakira fue muy oportuno, —no oportunista, especifica el profesor Velásquez— al poner en discusión el asunto de las emociones, “independientemente de qué siente ella, que eso solo lo sabe ella, pone en la mesa que hay que hablar de las emociones”.

Y en eso está de acuerdo Alejandra Quintero, psicoterapeuta y educadora sexual, que explica como las frases de la canción exponen tristeza, rabia y venganza de manera que contagiaron a miles.

“Queremos que las mujeres sigan cantando lo que lo han sufrido, queremos que sigan denunciando, que sigan expresando su ira, su dolor, necesitamos espacios para ello. Pero también, queremos que el patriarcado ya no nos siga habitando, comparándonos, haciendo creer que somos rivales. También queremos mujeres compañeras (con las que se pueda y con las que quieran), no competidoras por la valoración de un hombre. Queremos poder decir sin ser juzgadas, poder ejercer nuestro derecho a la legitima ira por un daño causado, ya sea un hombre y/o una mujer”, dice Alejandra.

Y fueron bastantes las mujeres que se “destaparon” contando sus casos, esas historias que las harían cantar también: “Una loba como yo no está pa’ tipos como tú”.

Lo de la “caja de cristal” lo explica Paola así: “si para las empresas la demanda de los usuarios es dime cómo haces tu producto, para las marcas personales, como la de Shakira, es dime qué estás sintiendo. Y ella con varias frases expuso mucho de lo que estaba escondido”.

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Cuando un personaje como Shakira crea manifiestos de este tipo sabe que va a tener reacciones a todo nivel: de las marcas implicadas en la canción, el marketing de oportunidades, seguidores, detractores y más.

Shakira logró capitalizar su divorcio como solo ella podía hacerlo. Gabriel García Márquez ya lo había dicho en una crónica periodística 24 años atrás: “(Ella) es el caso ejemplar de una fuerza telúrica al servicio de una magia sutil”

millones de streams en las primeras 24 horas en Spotify y el tema más escuchado en el Top 50 Global.

15

millones de visualizaciones en YouTube en las primeras 24 horas rompiendo el récord de Despacito.

Claudia Arango Holguín

Periodista, presentadora y locutora. Fui DJ de radio, reportera de televisión y ahora disfruto el ejercicio de escribir a diario. Melómana, cinéfila y seriéfila.