Ramón Luis Ayala empezó su despedida del público de Medellín con la primera de sus tres fechas del

Legendaddy: La última Vuelta World Tour.

Durante dos horas, este viernes, en el estadio Atanasio Girardot, el Big Boss interpretó canciones de su nuevo álbum Legendaddy, recordó sus grades éxitos y los clásicos del inicio, en un show lleno de anécdotas, nostalgia y la gran despedida del hombre que hizo popular al reguetón.

Entre los grandes hitos que recordó el rapero y productor puertorriqueño estuvieron “Mayor que yo”, una canción que nació en los días que pasaba en el estudio con los primeros grandes nombres del reguetón como Wisin y Yandel; “Llamado de emergencia”, que contó fue inspirada en el vallenato colombiano, cuando ya había empezado a recorrer el mundo con su música; “Despacito” la canción a dúo con Luis Fonsi que puso al mundo a cantar en español; y “Gasolina”, la canción que se volvió viral antes de las redes sociales.

Fue inevitable para el público recordar los diferentes momentos en los que los han acompañado las canciones de El Cangri en los últimos veinte años, y para él traer a la memoria los diferentes conciertos que había tenido en la ciudad. Como él mismo lo dijo, ya no será más Daddy Yankee, sino Ramón, quien espera seguir visitando Colombia para reencontrarse con la gente y comer una bandeja paisa, como uno más.

El barrio, la improvisación que lo llevó a darse a conocer, los viajes incansables para las giras y el baile estuvieron presentes toda la noche en un show lleno de pirotecnia, luces y efectos visuales, que comparados con esas primeras visitas que el mismo Big Boss recordó, dejan ver el largo camino recorrido.

El set de DY duró justo dos horas y empezó a las 10:30 p.m., en un estadio medio vacío que será muy diferente a lo que les espera a quienes asistan a las fechas de sábado y domingo, con lleno total. A pesar de los espacios desocupados, Daddy Yankee resaltó la energía del público y se emocionó al dar las gracias a todos los que lo habían acompañado y apoyado durante estos años de intensa carrera.

Recordó en varias ocasiones que él es una muestra de que los sueños se hacen realidad con trabajo duro, además compartió el momento en que supo que su nombre sería inolvidable, mientras improvisaba acompañado de un dj con un micrófono en un pequeño apartamento en Puerto Rico. “Recuerda mi nombre porque lo van a reconocer en todo el mundo”, cuenta que le dijo a un dj que se sorprendió por su talento al rapear rimas improvisadas, “Mi nombre es Daddy Yankee”.

Fue una noche para el recuerdo y para compartir con amigos los momentos que se vivieron con esas mismas canciones en todas las fiestas en las que se escucha reguetón. FOTO Jaime Pérez

Antes del Big Boss cantaron Philip Ariaz, de la camada que acompaña a Maluma en “Una gata como tú”, uno de los nuevos nombres del reguetón paisa. Luego salió Llane, con la categoría que le confiere una experiencia mucho más amplia, que construyó en su primera etapa con Piso 21, pero ahora tratando de mostrar su propio estilo, lo que hizo con nuevas versiones de sus éxitos con el grupo, pero además cantando otros ritmos como salsa y bolero, que le permitieron mostrar sus habilidades como cantante y compositor, y su inspiración en figuras como Andrés Cepeda y Marc Anthony, que él mismo señaló; aunque recordó que Daddy Yankee y los pioneros del reguetón como Don Omar e Ivy Queen también lo habían inspirado.

Fue una noche para el recuerdo y para compartir con amigos los momentos que se vivieron con esas mismas canciones en todas las fiestas en las que se escucha reguetón, un género que despide a uno de sus más importantes pioneros, pero que no queda huérfano; porque como el mismo Cangri recordó, es mucho el talento que lo alimenta.

María Antonia Giraldo Rojas

Periodista cultural del área de Tendencias de EL COLOMBIANO.