“El hecho de que la inflación siguiera aumentando en diciembre fue problemático, no lo negamos, pero creo que fue el punto máximo”, explicó José Antonio Ocampo.

No hay necesidad de continuar subiendo la tasa de interés de referencia de Colombia, que se encuentra en un 12%, su nivel más alto en 23 años, a pesar de que la inflación sigue siendo elevada, dijo el martes el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo.

Los analistas pronostican que podría producirse un mayor endurecimiento de la tasa debido al continuo y un elevado crecimiento de los precios al consumidor, que cerraron 2022 en el 13,12%, más de cuatro veces la meta de largo plazo del banco central, de 3%.

Pero el ministro Ocampo, que representa al Gobierno en la junta de siete miembros del Banco de la República, aseguró a la agencia Reuters al margen del Foro Económico Mundial de Davos que la inflación tocó techo, en declaraciones recogidas por el diario económico La República.

“El hecho de que la inflación siguiera aumentando en diciembre fue problemático, no lo negamos, pero creo que fue el punto máximo”, dijo Ocampo.

Aunque la decisión sobre la tasa de interés que se deberá adoptar el 27 de enero también dependerá de las medidas que tome la Reserva Federal de Estados Unidos, Ocampo sostuvo que no veía la necesidad de un mayor endurecimiento.

“Sí, esa es mi opinión, la opinión del Gobierno”.

La junta directiva del Emisor colombiano también descartó intervenir en el peso, que se depreció un 20,9% el año pasado, aseguró el ministro.

“Discutimos en la junta del banco y acordamos que no tenía sentido intervenir (…) esa decisión se mantiene”, dijo Ocampo. “En todo caso, el equipo técnico del banco central espera una mayor apreciación del tipo de cambio. Creo que hasta ahora el tipo de cambio ha llegado a un nivel más razonable”.

La tasa representativa del mercado se ubicó el martes en $4.693,99 por dólar, después de alcanzar mínimos históricos de alrededor de $5.000 por dólar a finales de 2022.

Ocampo afirmó en noviembre que el Gobierno colombiano podría estar abierto a comprar la empresa estatal venezolana de fertilizantes Monómeros, con sede en la ciudad colombiana de Barranquilla.

Hasta ahora no hay ninguna oferta por la empresa, dijo Ocampo el martes, pero espera que la producción de fertilizantes aumente en general en Colombia.