La Conferencia Episcopal de Colombia y el Secretario General Antonio Guterres manifestaron apoyo y esperanza sobre el cese al fuego bilateral con cinco organizaciones armadas ilegales que comenzó el 1 de enero y se extenderá hasta el 30 de junio de este año.

Organizaciones internacionales y religiosas, que fueron valiosas para el Acuerdo de Paz con la exguerilla FARC, expresaron mucho optimismo este lunes a la declaración del cese al fuego bilateral firmada entre el presidente Gustavo Petro y grupos al margen de la ley.

“Confiamos en que la respuesta positiva de los grupos armados a este compromiso que redundará en una drástica reducción de la violencia y el sufrimiento de las comunidades afectadas por el conflicto y la violencia, y forje cimientos de confianza para avanzar de manera decidida en los diálogos en curso”, anunciaron los arzobispos de Bogotá y Popayán en representación de la Conferencia Episcopal.

Por otro lado, el Secretario General, agregó que “la adhesión de estos compromisos reducirá la violencia y sufrimiento de las comunidades afectadas por el conflicto.” A quién más beneficia este acuerdo son a las poblaciones de municipios y corregimientos que están fuera del centro país.

Las que mayormente se han visto afectadas por el conflicto en sus diferentes dimensiones pues estos grupos controlan el transporte de estupefacientes en la mayoría del territorio nacional, minería ilegal y la extorsión.

Por otro lado, Rosmery A DiCarlo. la Secretaria General adjunta de Asuntos Políticos y Consolidación de la Paz de la ONU, se declaró “animada por el anuncio del Presidente Petro de un alto el fuego de seis meses con los grupos armados hoy. Seguiremos al lado de Colombia en el camino hacia la paz plena y duradera”.

La ONU cumple un rol importante, al reafirmar su posición de apoyo al proceso de acompañamiento del diálogosgo entre gobierno y grupos ilegales. Este apoyo se ve en reflejado en que se debe actuar con la mayor rigurosidad y responsabilidad los próximos seis meses para iniciar una “vida nueva”.

Aunque, quedan muchas aristas sobre qué va pasar con el control narcotráfico —que es una de las principales fuentes de financiación de estas organizaciones—, el gobierno de Gustavo Petro inicia con el visto bueno de organismos internacionales y la Iglesia.

Por último, el gobierno se comprometió con la construcción de un protocolo o mecanismo nacional e internacional que se encargarás de verificar el cumplimientos de estos primeros acuerdos.

El Colombiano