¿Dónde está la pintura de Salvador Dalí robada a Pablo Escobar?

Redaccion
Por
7 Minutos de lectura
La biblioteca de Pablo Escobar, donde se encontraba la obra de Dalí robada por los Castaño.

La pintura de Salvador Dalí, avaluada en 4 millones de dólares, fue robada a Pablo Escobar por los Castaño. Este robo se produjo en el contexto de una guerra entre el narcotráfico y los grupos paramilitares en Colombia.

La obra, titulada The Dance, ocupaba un lugar privilegiado en la biblioteca de Escobar, donde su esposa, Victoria Eugenia Henao, la valoraba profundamente.

¿Qué ocurrió con la pintura de Salvador Dalí?

La pintura fue robada por Fidel Castaño durante un ataque a la casa donde se encontraba. Este ataque se produjo después de un atentado que casi acaba con la vida de la familia Escobar.

El cuadro había sido rescatado por Mario Henao Vallejo, cuñado de Escobar, y guardado en una casa vecina llamada El Diamante. Allí, Castaño lo vio y decidió robarlo.

El valor sentimental de la pintura

La obra tenía un gran valor sentimental para Victoria Eugenia, quien recibió el cuadro como regalo de bodas en 1986. Este detalle aumentó su importancia en la historia del narcotráfico colombiano.

¿Dónde estuvo la pintura después del robo?

Tras el robo, la pintura se trasladó a la mansión Montecasino, donde Fidel Castaño la guardó como un tesoro. Este lugar era conocido por su alta seguridad y su conexión con el mundo del narcotráfico.

Fidel Castaño mantuvo la pintura en su poder hasta su muerte en 1994, un mes después de la muerte de Pablo Escobar.

Una sala de subastas con una pintura de Dalí en exhibición, luces brillantes y público atento.
Una sala de subastas con una pintura de Dalí en exhibición, luces brillantes y público atento.

La herencia de Carlos Castaño

Después de la muerte de Fidel, su hermano Carlos Castaño heredó la colección de arte, incluyendo The Dance. Sin embargo, las circunstancias personales y la presión del gobierno lo llevaron a vender la obra.

¿Qué pasó con la pintura después de la venta?

En 1994, The Dance apareció en una subasta de Christie’s en Londres. La casa de subastas no reveló su procedencia y la puso a la venta por 625.195 dólares.

Teizo Morohashi, un coleccionista japonés, ganó la puja y llevó la pintura al Museo de Arte Moderno en Fukushima, Japón.

La supervivencia del cuadro

El cuadro sobrevivió al terremoto de Japón en 2011, cuando el museo logró resguardarlo a tiempo. Este evento resaltó la resistencia de la obra a lo largo de la historia.

El contexto del arte en la vida de Pablo Escobar

Pablo Escobar, aunque no era un experto en arte, tenía un notable interés por coleccionar obras valiosas. Su fortuna estaba diversificada en una amplia gama de piezas, incluyendo óleos, esculturas griegas, jarrones chinos y otros objetos de lujo. Este interés se vio reflejado en su hogar, donde se reportó que incluso había obras de arte en los baños.

La colección de Escobar no solo representaba un estatus social, sino también un intento de rodearse de belleza y cultura. Su esposa, Victoria Eugenia Henao, compartía esta pasión, lo que llevó a Escobar a adquirir obras significativas como The Dance de Salvador Dalí, un regalo para conmemorar su décimo aniversario de matrimonio.

Una sala oscura con estanterías llenas de libros antiguos y una pintura de Dalí enmarcada en la pared.
Una sala oscura con estanterías llenas de libros antiguos y una pintura de Dalí enmarcada en la pared.

La relación entre Victoria Eugenia Henao y Fidel Castaño

Victoria Eugenia Henao no solo fue la esposa de Pablo Escobar, sino que también tenía una conexión especial con Fidel Castaño, quien se convirtió en un enemigo acérrimo de Escobar. Este vínculo se cimentó en su interés compartido por el arte, lo que complicó la relación entre los tres. Castaño, que había sido socio de Escobar, desarrolló un gusto por el arte al traficar obras desde Europa, lo que le permitió tener un conocimiento más profundo sobre el valor de las piezas que robó.

El hecho de que Castaño intentara devolver la pintura a Victoria Eugenia Henao, tras haberla robado, resalta la complejidad de sus relaciones. A pesar de su deseo de devolverla, ella rechazó la oferta, lo que indica que la pintura tenía un valor sentimental significativo para ella, además de su alto precio de cuatro millones de dólares.

Las repercusiones del robo en la historia del arte colombiano

El robo de The Dance no solo marcó un capítulo en la vida de Pablo Escobar y su familia, sino que también dejó una huella en la historia del arte en Colombia. La pintura, que pasó por las manos de figuras tan controvertidas como los hermanos Castaño, se convirtió en un símbolo de la violencia y el crimen que caracterizaron esa época. La historia de la obra refleja cómo el arte puede estar entrelazado con el destino de personas influyentes en contextos tumultuosos.

La eventual venta de la pintura en una subasta de Christie’s en 1994, sin revelar su controvertida procedencia, también plantea preguntas sobre la ética en el comercio de arte. La historia de The Dance ilustra cómo las obras de arte pueden ser utilizadas como instrumentos de poder y cómo su valor puede ser distorsionado por las circunstancias de quienes las poseen.

Actualmente, The Dance forma parte de la colección del museo japonés, donde atrae a miles de visitantes cada año. Su historia se ha convertido en un símbolo del arte y el narcotráfico en Colombia.

La pintura no solo es un testimonio del talento de Salvador Dalí, sino también de las complejas relaciones que existieron en el mundo del narcotráfico colombiano.

Comparte este artículo