Ganadores del Premio Nobel de Química 2022.

Fuente de la imagen, Real Academia Sueca de Ciencia

Los investigadores Carolyn Bertozzi, Morten Meldal y Barry Sharples son los ganadores del Premio Nobel de Química 2022 por su desarrollo de la química click y bioortogonal.

«El Premio Nobel de Química 2022 se trata de hacer que los procesos difíciles sean más fáciles», dijo la Real Academia de Ciencias Sueca al anunciar el premio.

Barry Sharpless y Morten Meldal han sentado las bases para una forma funcional de química, la química del click, en la que los componentes básicos moleculares se unen de manera rápida y eficiente.

Carolyn Bertozzi ha llevado la química del click a una nueva dimensión y comenzó a utilizarla en organismos vivos.

Las investigaciones de los galardonados han permitido mejorar la orientación de los productos farmaceúticos contra el cáncer.

«El Nobel de este año no lidia con asuntos sobrecomplicados»

En su comunicado de prensa, la Real Academia de las Ciencias de Suecia presenta el premio diciendo que durante mucho tiempo los químicos han estado impulsados por el deseo de construir moléculas cada vez más complicadas.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

Los galardonados fueron anunciados en la mañana de este miércoles 5 de octubre en Estocolmo, Suecia.

En la investigación farmacéutica, esto ha involucrado la recreación artificial de moléculas naturales con propiedades medicinales.

«Esto ha propiciado muchas construcciones moleculares admirables, pero generalmente consumen mucho tiempo y son muy difíciles de producir», dice el comunicado.

«El Nobel de Química de este año no lidia con asuntos sobrecomplicados, sino que trabaja con algo que es fácil y sencillo. Las moléculas funcionales puede construirse siguiendo una ruta directa», dijo Johan Åqvist, presidente del Comité del Nobel de Química.

¿Qué es la química click?

Para entenderlo, piensa en cómo funciona Lego. Algunas piezas tienen protuberancias y otras tienen agujeros. Los presionas juntas y hacen clic para unirse.

La profesora Alison Hulme, de la Universidad de Edimburgo, en Reino Unido, explica que el mismo proceso se aplica a la química click.

«Dos socios químicos están perfectamente diseñados para combinarse entre sí, de modo que cuando entran en contacto en el entorno adecuado, simplemente hacen click juntos», le dijo a la BBC.

Pero al principio no se podía utilizar en células vivas -esencial para comprender las enfermedades- porque implicaba el uso de cobre que mata las células.

El innovador descubrimiento del profesor Bertozzi hizo que la química click funcionara en células vivas.

Su trabajo significa que los científicos pueden hacer «química dentro del cuerpo humano, para asegurarse de que los medicamentos vayan al lugar correcto y se mantengan alejados del lugar equivocado», explica Hulme.

Barry Sharples fue quien acuñó este concepto alrededor de 2000. Poco después, Morten Meldal y el propio Sharples, de forma independiente, presentaron lo que hoy se considera la joya de la corona de la química click: la cicloadición de azida-alquino catalizada por cobre.

«La química click ha supuesto enormes avances para la química, la nanotecnología y la ciencia de materiales«, dice por otra parte Raluca M. Fratila, investigadora en la Universidad de Zaragoza en España.

¿Cómo la química bioortogonal llevó la química click a otro nivel?

Héctor Busto Sancirián, miembro del grupo de investigación Química Biológica de la Universidad de La Rioja, explica que la química click es una «ciencia básica».

«Y como suele suceder muy a menudo, sentó las bases de la química denominada bioortogonal, cuando Carolyn Bertozzi utilizó esta metodología desarrollada por Sharpless para hacer reacciones químicas en organismos vivos, con enorme potencialidad para el desarollo de nuevos medicamentos», dice Busto.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto,

Carolyn Bertozzi, a la derecha, llevó la química click a otro nivel.

En 2004, Bertozzi y sus colegas lideraron las reacciones click que no requerían cobre. Al trabajar con organismos vivos, demasiado metal podía ser tóxico para las células e inferir en su metabolismo.

De esta forma, los químicos pueden modificar moléculas en organismos vivos sin interferir con las funciones normales celulares.

Tales reacciones permitieron a Bertozzi etiquetar moléculas que se encuentran en las superficies celulares, llamadas glicanos, con etiquetas verdes fluorescentes.

Bertozzi demostró que su hallazgo podía usarse para rastrear glicanos, por ejemplo, en células tumorosas, y descubrió que algunos glicanos parecen proteger los tumores del sistema inmunológico humano, por lo que bloqueando ese mecanismo se podía crear un nuevo fármaco.

Muchos investigadores han empezado posteriormente a desarrollar anticuerpos seleccionables que apuntan a varios tipos de tumores, explica la Academia de las Ciencias de Suecia.

Estos anticuerpos se están probando actualmente en ensayos clínicos y también se aplicarían en enfermedades inflamatorias, con un potencial que podría impactar en millones de pacientes en todo el mundo.

Las credenciales de los premiados

Carolyn R. Bertozzi nació en 1966 en Estados Unidos. En 1993 se doctoró en la Universidad UC Berkeley en California. Actualmente es profesora del laboratorio Anne T. and Robert M. Bass de la Universidad de Stanford en California.

Morten Meldal nació en Dinamarca en 1954. Su doctorado lo completó en 1986 en la Universidd Técnica de Dinamarca, Lyngby. Es profesor en la Universidad de Copenhagen, Dinamarca.

K. Barry Sharples nació en Filadelfia, EE.UU., en 1941. Se doctoró en 1968 en la Universidad de Stanford. Es profesor del Instituto de Investigación Scripps en La Jolla, California.

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.