Recientemente, el Dane reportó que alimentos y restaurantes fueron las divisiones de gasto que más aumentaron en mayo.

Según el Dane, comer por fuera de la casa en Colombia cada vez es más costoso. Así se evidenció en el más reciente reporte hecho en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, en Medellín, los restaurantes que despachan el llamado “corrientazo” han tratado de mantener las mismas tarifas a pesar del incremento que se ha registrado en los ingredientes.

Según un sondeo realizado por EL COLOMBIANO, el menú básico oscila entre los $10.500 y los $14.000 y el precio varía dependiendo del sector. Aunque cabe destacar que los más asequibles se encuentran en el centro de la ciudad.

En algunos establecimientos el valor del plato puede aumentar cerca de $1.000 si el comensal opta por la carne de res, que es la más cara en la actualidad. De otro lado, varios de los restauranteros coincidieron en que el costo de los recipientes desechables se ha incrementado y eso también les va cerrando el margen que tienen para no subirles los precios a sus clientes.

Pese a que el manejo de las tarifas es distinto en cada negocio, la mayoría coincide en que han tenido que incrementar “un poco” el valor del “corrientazo” para mitigar la subida en los insumos, que andan disparados desde mayo del 2021.

Disminución en los ingredientes

Según lo reportado por el Dane, alimentos y restaurantes fueron las dos divisiones de gasto que más incrementaron para mayo en todo el país, con unas subidas de 1,56% y 1,18%, respectivamente, si se les compara con abril.

Así mismo, la entidad reportó que, en lo corrido del año, unos 73 productos de la canasta familiar tuvieron un incremento superior al promedio de la inflación nacional (0,84%). Entre esos comestibles que se encarecieron considerablemente están, en su orden, la yuca, el tomate y la cebolla. Así mismo, se destacó el alza en víveres como el arroz, el pan y los huevos.

En el caso de Medellín, si se miran los alimentos básicos, hay que decir que los precios tienen un comportamiento diferente: entre un listado de 16 productos utilizados para la preparación de platos corrientes, al menos 10 mostraron una disminución al comprar la última semana de abril con la última de mayo.

Por ejemplo, según el boletín de precios mayoristas publicado por el Dane, para los últimos días de mayo, el kilo de la cebolla cabezona se vendió, en promedio, a $1.965 y tuvo una caída del 46% frente a los últimos días de abril.

De igual manera, en la capital antioqueña evidenciaron una bajada importante, el tomate (-35,8%), la papa capira (-41,7%), el plátano maduro (-12,1%) y la arveja (-11,6%). Y también bajaron el limón (25,8%), las lentejas (-9,3%), el arroz (-3,5%) y la yuca (-1,6%).

Guillermo Gómez París, presidente de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres), había señalada en diálogo con EL COLOMBIANO que los restaurantes son altamente sensibles a la subida de precios y por esa razón, los administradores se esfuerzan para no incrementarlos.

El Colombiano