La decisión se tomó luego de la evaluación de los daños en las edificaciones, en la que se revisaron las condiciones estructurales y su habitabilidad.

Un total de siete edificaciones, compuestas por 14 viviendas y una oficina, resultaron afectadas en el accidente aéreo de este lunes en el barrio Belén Rosales de Medellín. Por la trayectoria de la aeronave, cinco de las edificaciones presentaron daños leves y dos daños más severos. Por eso, luego de la visita de inspección por riesgo realizada por el equipo técnico del Dagrd, se recomendó la evacuación temporal de cuatro viviendas.

“Teniendo en cuenta el gran impacto de la aeronave sobre estas viviendas, una de las fases más importantes es la evaluación estructural por parte del equipo especializado del equipo técnico del Dagrd, para que ellos puedan evaluar cómo quedó la estructura posterior a este impacto y así mismo determinar cuáles son las recomendaciones técnicas para estas familias”, expresó Laura Duarte, directora del Dagrd.

Las dos edificaciones con daños severos fueron las que recibieron el impacto final de la aeronave, luego de su trayectoria. Producto del choque fue necesario apuntalar la zona donde quedaron los cuerpos para realizar una extracción segura.

“La aeronave cuando impacta sobre las edificaciones daña uno de los muros de apoyo de la loza, entonces para realizar la extracción de los cuerpos de una manera segura es necesario primero apuntalar la loza para no tener problemas de seguridad durante la extracción. Eso fue lo que realizamos inicialmente con el apuntalamiento de la loza”, expresó Juan David Moreno, líder del equipo técnico del Dagrd.

Equipos de las secretarías de Inclusión Social y Salud han estado en el sitio del accidente haciendo un acompañamiento psicosocial a las familias afectadas y brindando una atención integral.

Lo que sigue ahora, luego de la atención por parte del Dagrd con Bomberos Medellín y el equipo técnico, es la investigación por parte de la aeronáutica civil con el apoyo del grupo de Búsqueda y Rescate Aeronáutico de Colombia.

El aeropuerto Olaya Herrera confirmó la identidad de las ocho personas que murieron en el accidente. En la aeronave iban dos tripulantes y seis pasajeros. Los tripulantes eran Julián Aladino, el piloto, y Sergio Guevara, el copiloto. Los pasajeros fueron identificados como Jorge Cantillo Martínez, Dubán Ovalle Quintero, Anthony Mosquera, Pedro Pablo Serna, Melissa Pérez y Nicolás Jiménez.

Jiménez era el gerente de la empresa San Germán, que presta servicios de transporte aéreo. Era oriundo de El Carmen de Viboral, Oriente antioqueño, y fundó la compañía hace unos 8 o 10 años, según contó uno de sus familiares. Nacido en una familia campesina, de escasos recursos, decidió ingresar a un seminario para formarse como sacerdote, siguiendo los pasos de su hermano, pero cuando hizo una pasantía en una parroquia de Bogotá decidió que no quería continuar ese camino.

Jiménez se dirigía al Chocó porque cada semana visitaba los lugares donde se prestaban los servicios para ver cómo estaba su funcionamiento. Dejó un niño de 5 años y una niña de 2, relató su primo Ómar Alzate.

En el siniestro también murieron el piloto Julián Andrés Aladino Valencia y el copiloto Sergio Guevara Delgado, oriundos de Palmira y Tuluá, respectivamente, municipios del Valle del Cauca. En sus redes sociales, Aladino compartía imágenes y videos de su trabajo, en algunas de las cuales se le veía transportar a personajes públicos como James Rodríguez , Kevin Roldán o Juan Fernando Quintero.

El Colombiano