Funcionario de la Secretaría de Salud atropelló a motociclista. Al momento de tomar la muestra, se habría hecho un “cambiazo”.

Este martes 17 de enero una desigual audiencia tuvo lugar en las instalaciones del Tránsito de Itagüí producto de un accidente de tránsito. De un lado, un obrero oriundo de un barrio popular, y de la otra un alto funcionario de la Alcaldía de Itagüí, más o menos David contra Goliat.

El asunto se remonta a la noche del 19 de noviembre de 2022 cuando, tras salir de su turno laboral como operario de confección, el obrero se desplazaba en su motocicleta por la carrera 52D con la calle 75AA sur cerca del Mall Suramérica.

Según le relató a EL COLOMBIANO, este notó que en el sentido contrario venía una lujosa camioneta Mercedez Benz de placas HYS 680. Sin embargo, de acuerdo a lo que recordó el hombre, de forma abrupta la camioneta giró sin ningún aviso y sin poner las direccionales para ingresar al Mall. El hecho hizo que la camioneta se llevara por delante al motociclista haciéndolo caer y causándole fracturas en una de sus piernas.

Pese a la gravedad del asunto –y como quedó registrado en videos– el conductor de la camioneta se bajó con parsimonia. Una testigo grabó un video en el que se le escucha decir sobre el conductor de la camioneta…”hmmm ese viene tomado”.

“El señor se me acercaba y me decía cosas pero yo no le entendía por el dolor que tenía, pero aún así yo le sentía el tufo. Él no sabía qué hacer. Es más, él se iba a volar pero la gente no lo dejó ir”, añadió el motociclista.

Según el trabajador, tiempo después llegaron los bomberos y los agentes de tránsito 052 y 089 a atender el caso. Mientras lo inmovilizaban para llevarlo al Hospital San Rafael de Itagüí, un rescatista le dijo al motociclista que el que lo había atropellado era el subsecretario de Salud local Alejandro Pulgarín Arteaga.

¿Hubo un ‘cambiazo’?

Dos horas después del incidente, Pulgarín recibió un triage inicial en el Hospital del Sur de Itagüí, el cual está adscrito al municipio. En el reporte del hospital que conoció EL COLOMBIANO, el subsecretario afirmó inicialmente que el motociclista fue quien se le atravesó justo cuando él –después de haber puesto las direccionales– intentara cruzar al mall. “La persona se pasó un semáforo en rojo y tumbé la moto”, dijo, sin prestarle mucha atención al hecho de que entre el semáforo y el acceso al mall hay casi 100 metros, distancia suficiente para prevenir el impacto.

En el mismo documento quedó constancia de que Pulgarín admitió que había consumido “algo” de licor cerca del medio día de ese sábado, pero nada más. Aún así en el registro aparece que tenía “aliento alcohólico evidente”. En la valoración clínica consignada en el reporte se lee que el funcionario era un “paciente con criterios de embriaguez de primer grado”.

Sin embargo, algo curioso pasó casi a la 1:00 a.m. cuando se le iba a realizar la prueba de alcoholemia en sangre a Pulgarín, pues según quedó escrito el agente de tránsito 089 Jeisson Santiago Rendón Sánchez avaló la toma de muestra de sangre a otra persona que habría tomado el lugar del subsecretario para que esta saliera negativa. “Por eso se desechó la muestra tomada. Luego paciente se fuga sin toma de prueba de sangre para determinación de alcohol”, se leyó también.

El sospechoso accionar de Rendón parece inexplicable, pero hay un detalle que podría arrojar luces. Según el afectado, Pulgarín viajaba junto a otro hombre que posteriormente fue identificado como Alexander Arteaga Montoya, otro exfuncionario y hoy aspirante al Concejo que mantiene cierta influencia en la Secretaría de Movilidad, pues en administraciones anteriores fue jefe de Transporte Público de esa dependencia y además estuvo ligado a la Secretaría de Gestión Urbana y de Vivienda de Itagüí.

En la minuta de los agentes de tránsito de Itagüí quedó consignado el 19 de noviembre un particular mensaje: “Se presentó una novedad en el Hospital del Sur con los compañeros 052 y 089 con respecto a una prueba de embriaguez. Lo manifestado por los compañeros se lo hago saber mediante mensaje de texto al subsecretario de lo sucedido”.

“Son especulaciones”

Este diario buscó al agente Rendón para conocer su versión de los hechos, pero no contestó ni llamadas ni mensajes. El subsecretario Pulgarín se puso en contacto con EL COLOMBIANO, pues indicó que no tenía nada que ocultar y que “las especulaciones y mala información” que rondan sobre su accidente lo tienen muy afectado. También dijo que “como cualquier conductor en Colombia”, iba manejando su vehículo y tuvo un accidente.

“El procedimiento se hizo acorde a la ley, ambos fuimos trasladados al hospital y se nos hicieron las respectivas pruebas que quedaron adjuntas en el informe de los agentes de tránsito. Todo está anexado con mi firma y huella. Eso demuestra que la prueba sí se me hizo a mí”, añadió.

Pulgarín negó estar ebrio ese día y que estuviera acompañado de su primo Arteaga. También aclaró que ese día fue la primera vez que veía al agente Rendón y que no llamó a nadie diferente al tránsito y a su aseguradora para que atendieran el caso, por lo que negó que hubiera usado su cargo para desviar el proceso.

Por ahora el afectado pasa la incapacidad de la cirugía que tuvieron que hacerle en su humilde vivienda en el barrio El Ajizal junto a su esposa y sus dos hijos, pues el accidente le fracturó la tibia y el tobillo.

Está a la espera de que un rayos X determine cómo va su recuperación pero admite que le duele mucho la pierna pues esta se le hincha cuando lleva bastante tiempo de pie. De su futuro laboral no tiene certeza pues su prioridad es conseguir las terapias que le devuelvan la movilidad.

En la audiencia de este martes el funcionario habría aceptado su responsabilidad en el choque, pero no de la supuesta embriaguez. De hallarse responsable, a Pulgarín se le cancelará la licencia, se le impondrá una multa de casi $55 millones.

Ante la Procuraduría General reposa también desde el 26 de diciembre una denuncia contra Pulgarín por estos hechos.