Kokoriko cambia de dueño y pasa a KKO tras nueve años en manos de Grupo IGA

Redaccion
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El icónico logo de Kokoriko se ve en un restaurante vacío tras la adquisición por KKO.

Kokoriko cambia de dueño al ser adquirida por el fondo de inversión KKO, tras casi nueve años bajo el control del Grupo IGA. Esta transacción representa un cambio fundamental en la estructura de la cadena de restaurantes de pollo asado más reconocida de Colombia.

La operación se llevó a cabo en abril de 2026, justo después del fallecimiento de Eduardo Robayo, fundador de Kokoriko, quien fue un pionero en la masificación del pollo asado en el país.

¿Qué significa la adquisición de Kokoriko por KKO?

La adquisición de Kokoriko por KKO implica un cambio de control hacia un esquema liderado por capital local. Esto puede abrir nuevas oportunidades para la cadena en el competitivo mercado colombiano.

KKO, compuesto por empresarios colombianos, tiene como objetivo fortalecer la marca y adaptarla a las nuevas dinámicas de consumo. La transacción se produce en un momento en que el consumo de pollo ha crecido significativamente en el país.

Impacto en el mercado de restaurantes

Con más de 1,3 millones de pollos vendidos al año, Kokoriko ha sido un referente en el sector. La nueva dirección de KKO busca mantener esta posición mientras se adapta a las preferencias cambiantes de los consumidores.

¿Cuáles son los planes de KKO para Kokoriko?

Los planes de KKO incluyen potenciar el crecimiento de Kokoriko y mejorar la cercanía con los consumidores. La empresa se compromete a mantener la calidad y la propuesta de valor que ha caracterizado a la cadena.

Además, KKO ha expresado su intención de innovar dentro de la marca, buscando nuevas formas de atraer a los clientes y mejorar la experiencia de consumo.

Transformación y modernización

La modernización de Kokoriko será clave para su éxito futuro. Esto incluye la implementación de nuevas tecnologías y estrategias de marketing que resuenen con las generaciones más jóvenes.

Exterior de un restaurante Kokoriko con el logo de KKO en la entrada.
Exterior de un restaurante Kokoriko con el logo de KKO en la entrada.

El legado de Eduardo Robayo en Kokoriko

Eduardo Robayo, quien falleció el 21 de marzo de 2026, fue fundamental en la creación y expansión de Kokoriko. Su visión ayudó a establecer la cadena como un líder en el mercado de pollo asado en Colombia.

El legado de Robayo se refleja en la estandarización de procesos y la expansión a más de 100 puntos de venta en 18 ciudades del país, lo que ha consolidado a Kokoriko como una marca querida por los colombianos.

¿Qué retos enfrenta Kokoriko bajo KKO?

Uno de los principales retos que enfrenta Kokoriko es mantener su posicionamiento en un mercado en constante evolución. La competencia en el sector de restaurantes es feroz y KKO deberá ser estratégico en su enfoque.

Impacto de la transición en la estructura organizativa de Kokoriko

La adquisición de Kokoriko por parte de KKO representa un cambio significativo en la estructura organizativa de la cadena de restaurantes. Ahora, bajo el control de un fondo de inversión colombiano, la empresa se aleja del Grupo IGA, que había gestionado la marca durante casi una década. Este cambio no solo implica un nuevo liderazgo, sino también una oportunidad para que Kokoriko se enfoque en un modelo más alineado con las necesidades y preferencias del consumidor local.

Con la nueva administración, se espera que Kokoriko implemente estrategias más adaptadas al mercado colombiano. La conexión con el consumidor es fundamental, ya que el CEO Eliseo Herrera ha mencionado que el 47% de los colombianos considera el pollo un alimento esencial en su dieta. Esto sugiere que la marca podría beneficiarse al reforzar su propuesta de valor en torno a este producto.

Adaptación a nuevas dinámicas de consumo

El cambio de dueño también ofrece a Kokoriko la oportunidad de adaptarse a las nuevas dinámicas de consumo que han surgido en el sector alimenticio. A medida que los hábitos de los consumidores evolucionan, la cadena podría explorar nuevas formas de interacción y servicio, como opciones de entrega a domicilio y menús más diversificados que respondan a las tendencias actuales.

La importancia de la innovación en el sector alimenticio es crucial, especialmente en un mercado donde el consumo de pollo ha mostrado un crecimiento significativo. En 2025, el consumo de pollo en Colombia aumentó más del 11%, lo que indica una demanda creciente que Kokoriko puede aprovechar bajo la nueva dirección de KKO.

Un restaurante Kokoriko con su característico logo y clientes disfrutando de pollo asado en una mesa al aire libre.
Un restaurante Kokoriko con su característico logo y clientes disfrutando de pollo asado en una mesa al aire libre.

Historia y evolución de Kokoriko en el mercado colombiano

Kokoriko, fundada en 1969 por Eduardo Robayo, ha sido un pionero en la masificación del pollo asado en Colombia. A lo largo de más de cinco décadas, la marca ha crecido y se ha establecido como un referente en el sector gastronómico nacional, con presencia en al menos 18 ciudades del país. La apertura de su primer restaurante en Cali marcó el inicio de una trayectoria que ha visto la expansión a más de 79 puntos de venta en 2025.

El legado de Robayo no solo se limita a la creación de la marca, sino que también incluye la estandarización de procesos y la implementación de un modelo de negocio que ha sido replicado por otras cadenas. La integración de Kokoriko al Grupo IGA en 2017 fue un hito en su historia, pero ahora, con la adquisición por parte de KKO, la marca tiene la oportunidad de revitalizar su enfoque y continuar su legado en un contexto cambiante.

Retos y oportunidades en la nueva etapa

A medida que Kokoriko inicia esta nueva etapa bajo el mando de KKO, se enfrenta a retos y oportunidades que definirán su futuro. La necesidad de mantener la calidad y la conexión con los consumidores será vital para preservar su reputación. Además, el enfoque en la innovación y la adaptación a las nuevas tendencias de consumo podría ser clave para su crecimiento sostenido.

La transición también representa una oportunidad para que la marca refuerce su compromiso con el desarrollo del territorio colombiano, alineándose con las expectativas de los consumidores que valoran la cercanía y el apoyo a la economía local. Con un enfoque renovado, Kokoriko tiene el potencial de consolidar su posición en el mercado y seguir siendo una de las cadenas de restaurantes más queridas en Colombia.

Además, la adaptación a las nuevas tendencias de consumo, como la demanda de opciones más saludables y sostenibles, será crucial para el futuro de la cadena.

Con la nueva dirección de KKO, Kokoriko tiene la oportunidad de reinventarse y seguir siendo un favorito entre los consumidores colombianos.

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